Para el día de hoy, les traemos una propuesta enmarcada dentro del área conocimiento de sí mismo.
Es muy importante que el niño desde los primeros años comience a identificar las emociones para entender cómo se siente y porqué. En esta etapa es indispensable la presencia del adulto para poner en palabras lo que el niño está sintiendo cuando se enoja o está triste. A medida que va creciendo, va siendo capaz de desarrollar la empatía.
La mejor manera de hacerlo es a través del juego, por esta razón les proponemos esta actividad:
Si tú tienes muchas ganas de reir
si tú tienes muchas ganas de reir
si tú tienes la razón y no hay oposición,
no te quedes con las ganas de reir.
Si tú tienes muchas ganas de llorar
si tú tienes muchas ganas de llorar
si tú tienes la razón y no hay oposición,
no te quedes con las ganas de llorar.
Si tú tienes muchas ganas de gritar
si tú tienes muchas ganas de gritar
si tu tienes la razón y no hay oposición,
no te quedes con las ganas de gritar.
Si tú tienes muchas ganas de saltar
si tú tienes muchas ganas de saltar
si tú tienes la razón y no hay oposición,
no te quedes con las ganas de saltar.
Luego de cantar la canción, vamos a compartir las imágenes con mamá o papá y contar cómo se sienten esos niños. En segundo lugar, vamos a imaginar qué les habrá sucedido.
Por último, los adultos pueden registrar en una hoja qué situaciones ponen a sus hijos contentos, tristes y enojados. A la vuelta, les pedimos que lleven ese registro a la clase para continuar trabajando en la temática.





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